Nuestra historia
Soy Cande Eliceche, marplatense de corazón.
Viví 45 años en Mar del Plata, creciendo entre sus aromas, sus sabores y, por supuesto, sus tradicionales alfajores. Son parte de mis recuerdos y de una infancia que llevo conmigo.
Cuando la vida me llevó lejos de mi ciudad, un día sentí ganas de volver a esos sabores que tanto significaban para mí. Así nació la idea de cocinar en mi propia cocina todo aquello que me conectara con mis raíces.
Comencé haciendo medialunas de manteca y luego alfajores marplatenses. Lo que empezó como una manera de sentirme cerca de mi ciudad se transformó, casi sin darme cuenta, en una verdadera pasión.
Hoy, cada alfajor Eliceche es elaborado artesanalmente, a mano y con mucho disfrute, cuidando cada detalle y seleccionando ingredientes para lograr una experiencia realmente premium.
Sin conservantes ni aditivos. Con tradición, dedicación y mucho amor.
Porque para mí, hacer alfajores no es simplemente preparar algo dulce. Es crear recuerdos, compartir momentos y llevar un pedacito de Mar del Plata a cada lugar.
La tradición de mi ciudad, en cada alfajor.
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